residencia en hong kong 2014

KRZYSZTOF NOWICKI

 

Hong Kong, la ciudad de vidrio y hierro, el centro mundial de negocios sorprende también por su inmensidad de espacios artísticos. Mis cuatro primeros días de mi estancia es un largo pero rico “viaje” por Art Basel – innumerables galerías independientes, recogidas en un edificio. El sincretismo de estilos y trabajos provenientes de diferentes tradiciones y culturas me dejaban perplejo. Dos plantas, cada una dividida en varios pabellones es una forma personal de experimentar los trabajos de todo el mundo. He tenido la oportunidad en este espacio de observar a artistas que yo no conocía , y a estrellas, como por ejemplo: Murakami, Kapoor, Close, Emin.

La grandeza del lugar, los formatos de los trabajos y las atrevidas técnicas son para un joven artista fuente de motivación y reflexiones personales sobre su propio trabajo y el futuro. Hong Kong – ciudad totalmente moderna, calurosa y rápida. Corporaciones norteamericanas al lado de tradicionales tenderetes asiáticos y pequeñas, casi visibles capillas. Hong Kong son calles de enormes edificios de muchas plantas concentrados alrededor del agua. Dos espacios de aglomeración fronterizan con una increíble zona verde de exótico bosque. En las calles de Hong Kong he probado comida tradicional asiática, totalmente nueva para mí: huevos adobados durante meses, sopas pho ó dim sum. Varias veces he tenido también la ocasión de entrar a galerías de arte, ubicadas en diferentes lugares de la ciudad, tanto en conocidas internacionales como White Cube ó Gagosian, como en pequeñas galerías que ofrecían variados enfoques del arte. Hong Kong es una de las ciudades con mayor número de galerías del mundo y eso se nota en las calles, se puede encontrar arte a cada paso. Desgraciadamente estaba prohibido tomar fotografías, una de las muchas peculiares costumbres de Hong Kong. Los residentes de Artist Home Base, en el cual me hospedaba, eran representantes de otros países. Entre los creadores que alli conocí estaban los innovadores diseñadores franceses, un artista de instalación de Malasia, un tutor de Alemania. He tenido la oportunidad de conocer nuevos puntos de vista del arte y la cultura. También he podido conocer a otros artistas locales y no sólo durante las exposiciones. Vivíamos en la calle Wing Lee Street, conocida de la película “Ecos del Arco Iris”, ganadora de muchos prestigiosos premios cinematográficos, entre los cuales se encuentra el Oso de Cristal de Berlin. Gracias a la película la calle, a pesar de no ser muy bonita, se ha convertido en el lugar más característico de la ciudad hasta el punto de que los recién casados venían a hacerse fotografías de boda justo delante de nuestro edifico. En estos hechos he basado tembién mi proyecto, que he realizado para la organización que me hospedaba. Ya que me han pedido que haga trabajos sobre la zona en la que me encontraba, y en concreto de la misma calle Wing Lee, aproveché el influjo que había tenido la película y decidí realizar una serie de “postales” de Hong Kong, pero en vez de típicas vistas de la bahía se han encontrado ahi fotogramas de la película.

Del bochornoso, caluroso Hong Kong volví a mediados de junio, y mi estancia alli se ha convertido en un punto que me motiva al desarrollo y a la búsqueda.